Despedida
Odio las despedidas, nunca me han gustado, me gusta pensar en ellas como en un hasta pronto, supongo que eso hace la vida un poco más amena. Después de mi iniciación como superheroína en el parque Warner, nos dedicamos a visitar hermosas zonas de Madrid que no habíamos visitado con anterioridad. Hicimos varios tours turísticos adentrándonos en lo más mágico y oscuro de las calles madrileñas y aunque el calor era en ocasiones insoportable, ya me había acostumbrado al tipo de calor que producía esa ciudad sin mar. Cada día que pasaba en Madrid echaba de menos mi corta estancia en Covarrubias. Sabía que volvería algún día y aunque no supiera cuando, algo dentro de mí hacía que quisiese retornar a ese lugar que había sido tan mágico para mi. Entramos en el museo del prado donde pude disfrutar de la elegancia y la perspectiva que me producía el arte barroco de Velázquez, en el que me había fascinado el famosísimo cuadro de las Meninas que tantas veces había visto en los libr...